Después de la tempestad viene la calma, o éso dicen, y yo estoy de un calmoso subido. Así que dejo que mi niña Ainhoa coja las riendas y os enseñe sus trabajos. Al loro que vienen con instrucciones y todo, por si alguien se anima. Y es que mi niña todo lo va apuntando por ahí en un sinfín de papelitos, diarios, cuadernos. Escribe sobre todo lo que le gusta, lo que le pasa, sus propias recetas y hasta sus propias canciones y cuentos. Creo que acabará creando su propio blog y me eclipsará totalmente.


Los trozos de madera son cuñas que se utilizan en
los cuadros de pintar, para tensar el lienzo en el bastidor. Esta es una aclaración mía, porque para ella eran unas maderitas de lo más interesantes.

¿A que las instrucciones son todo un puntazo?
Y por último también os enseña su dibujo, animada tras haber visto uno de los post de Olivia en el que nos mostraba una sirenita preciosa, como todos sus trabajos. No dejeis de visitarla.

Y yo aquí sigo con mi relajo, pero volveré pronto.
Mejor dicho: Volveremos a la carga.